Rollo A

1. En el principio creó Richar Hislibris.
2. Hislibris era todo páramo y soledad en medio del abismo internáutico; solo el hálito de Richar recorría la tierra hislibreña de izquierda a derecha y de derecha a izquierda.
3. Y Richar dijo: “hágase una reseña”, y la reseña fue hecha.
4. Vio Richar que la reseña era buena, y dejó que se impregnara de opiniones. Y las opiniones eran suyas, pues en el principio él era todo y todo era él y todo era en él. Y al ser él todo y en todo, su nombre se hizo inefable e innombrable, y su nombre tuvo que ser otro pues era inexpresable y lo llenaba todo. Y el nombre de Richar fue “admin”. Y se cumplió así el tiempo de la primera entrada de Hislibris.
5. Después llegaron más opiniones. Y Richar separó las opiniones buenas de los oscuras, y a las buenas las llamó “comentarios” y a las oscuras las llamó “spams”.Y las buenas recibieron la bendición de la publicación, y las oscuras la condena eterna de la caída en el abismo de profundas tinieblas. Y así se hizo la segunda entrada de Hislibris.
6. Y dijo Richar: “hágase un tamiz para uncir los buenos comentarios a las reseñas y para encadenar los malos comentarios al abismo”. Y el tamiz fue hecho. Y Richar llamó al tamiz “moderación”, y vio que era bueno. Y así se hizo la entrada tercera de Hislibris
7. Dijo Richar: “anéguese Hislibris de entradas, de cabeceras, de etiquetas, links y colores. Penetre en todas partes el espíritu de la libertad y el respeto, y háblese por doquier, en libre albedrío, de libros, de historia y de libros con historia, pues se trata de acercar la historia a través de la literatura.
8. “Sea Hislibris el paraíso de los libros de historia y de los libros con historia; mas no pise tierra hislibreña ni enturbie la paz la engañosa publicidad, cubil de vilezas y germen del vicio”. Y así se hizo. Y vio Richar que aquello era bueno.
9. Y así fue que Richar creó Hislibris. Mas vio que Hislibris estaba desierto, y dijo Richar: “llamemos a algunos amigos, que sean imagen y semejanza mía, para que se diseminen por las reseñas y las fecunden con sus comentarios”. Y los llamó, y lo poblaron todo con comentarios, y habló Richar a los comentarios y les dijo: “corred por la bendita tierra de Hislibris, creced y multiplicaos, pues sois como la mies y la mies es buena”.
10. Y al cabo se paró Richar a contemplar cuanto había hecho, y vio que era bueno. Y entonces descansó.

 

Rollo B

1. E Hislibris engendró decenas de entradas, y se habitó con cientos de hislibreños, y se engendraron miles de comentarios, y toda la tierra hislibreña bullía como un jardín de flores al sol; y las entradas y los hislibreños y los comentarios eran ya incontables como los granos de arena.
2. Y hubo una reseña que fue puerta de innúmeros comentarios y prueba de fuego de muchos hislibreños. Y como fue puerta y fue fuego, Richar la llamó “Puertas de Fuego”.
3. Y con letras de fuego en la puerta de esa entrada grabó Richar el mensaje “Extranjero que apasas por aquí”, y todos los hislibreños ensalzaron esas palabras y predicaron el mensaje, y todo extranjero que apasó por allí dejó su comentario, y la entrada acreció y acreció, y por mucho tiempo fue la más concurrida de Hislibris.
4. Por la puerta de fuego pasó Thor, y después de Thor pasó Nando, y tras Nando Bracket. Y luego llegó Compluto, y Risas, y Timur, y Manstein. Y después de Manstein llegaron Anthos y Javier. Y Coñáypuro. Y tras Coñáypuro llegó Julio. Y tras Julio llegó agosto, y tras el verano llegó Germánico. Y Germánico colmó Hislibris de comentarios, y Richar vio que todo aquello era bueno y se complació.
5. Y tras Germánico llegó Calimero. Y con Germánico y Calimero llegaron las sábanas, que eran comentarios largos como días sin noche o noches sin día. Y vio Richar que las sábanas eran buena cosa y se complació de nuevo, y a partir de ese momento las sábanas se desparramaron por todo Hislibris como esporas de dientes de león, y en ellas germinaron más comentarios, y más sábanas, y más comentarios. E Hislibris parecía ya un vergel de sabiduría sabanística, un paraíso del saber, un edén de armonía infinita.
6. Tras todos ellos llegaron otros como Koenig, y Sargon, y Nacho, y Curistoria, y Javi_LR, y Urogallo. Y Richar estaba siempre entre ellos porque Richar era Hislibris.
7. Y así se cumplió la primera generación de hislibreños, a la cual le sucedió la segunda generación, y a la segunda la tercera, y a la tercera la cuarta. Y los hislibreños aparecían y desaparecían; algunos se mantenían en las generaciones,  otros abandonaban Hislibris ahítos de saber, y otros permanecían en Hislibris enriqueciendo su espíritu y enriqueciendo el de Hislibris.
8. Y de nuevo llegó el estío, y tras él se fraguó la segunda generación de hislibreños, que era en verdad como la primera porque primera y segunda, y tercera, y cuarta, todas ellas eran una y la misma generación, pues en realidad en Hislibris no existía generación alguna sino que existía el espíritu hislibreño, que emanaba de Richar cubriéndolo todo e impregnando por igual a todos los que allí se estaban.
9. Y en la segunda generación permanecieron Nando y Anthos y Javier, y Julio y Germánico. Y aparecieron otros como David L, y Arauxo, que conoció las sábanas y dominó el arte con tal pericia que devino un sabanero consumado; y Pepe, y Caviluis, y Aquiles, Ignacio argentina, Popediscus, Héctor, Poveda, Casio, Valeria, Uther, Atilio; y Ascanio, que era hermana de Jerufa; y Jerufa, que era hermano de Ascanio. Todos ellos y otros más poblaron por entonces el valle hislibreño.
10. Unos participaban con más comentarios en las reseñas, otros con menos; la mayoría recorría en peregrinaje las entradas de Hislibris y dejaba en todas ellas una opinión, un germen, una semilla. Y así Hislibris fue creciendo como un bosque sin vallas y como un mar sin orillas, y se convirtió en luminaria internáutica y referencia de navegantes que buscaban puerto para sus dudas y posada para sus cuitas.
11. Gentes ilustres visitaron Hislibris y dejaron su huella en su jardín. Unos venían atraídos por el olor, dulce como la miel; otros por la fama de Hislibris y para así acrecentar la suya propia; y otros eran llamados por los propios hislibreños. Acudieron a Hislibris Antonio Penadés, Fernando Lillo, Javier Negrete, Fernando Quesada, Arturo Pérez-Reverte, Juan Eslava Galán, Carlos García Gual, Santiago Posteguillo, José Vicente Pascual, María Dueñas. Y acudieron también otros que hablaban alguna de las lenguas de Babel: Steven Pressfield, Simon Scarrow, Gisbert Haefs, Adrian Goldsworthy, Lindsay Davis, Antony Beevor, Geoffrey Parker, Bernard Cornwell. Todos ellos conocieron el arte de la pregunta hislibreña, todos ellos fueron hislibreños por un tiempo, y de todo ello Richar se congratuló.

 

Rollo G

1. He aquí que un día Richar contemplaba su obra y se regocijaba. Su valle era limpio como un cielo sin nubes, su suelo fértil como un campo de trigo, su fruto dulce como la frambuesa.
2. Mas Richar pensó que aún le faltaba algo a su obra. Y dijo: “no es bueno que Hislibris esté solo”. Y creó el foro.
3. En el principio los hislibreños no sabían qué hacer con un foro. Todas sus querencias, toda su hambre se veía saciada y colmada en Hislibris. Mas poco a poco fueron caminando hacia él, y fueron habitándolo, y fueron haciéndolo suyo.
4. El foro era diferente. En él no había entradas sino subforos, no había reseñas sino hilos. Pero sí había comentarios, y en ellos se podían poner emoticonos, y colgar fotos, e incluso insertar vídeos. Y hacer citas, y ocultar textos, y cambiar el color y el tamaño de las letras. Y los hislibreños se quedaron pasmados porque todo eso en Hislibris era impensable.
5. Algunos creyeron que con un foro Hislibris se envilecería, que dejaría de ser lo que era. Que se empobrecería. Entonces Richar le dijo a su grey: “Hislibris no se empobrecerá con el foro. Haced en él todo lo que no se hace en Hislibris, pero no dejéis de hacer en Hislibris lo que habéis estado haciendo hasta ahora”. Y la grey hislibreña hizo caso a Richar.
6. Los hislibreños empezaron a hacer en el foro todo lo que no hacían en Hislibris, a crear hilos sobre aquellas cosas que les parecían interesantes pero también sobre aquellas que no les parecían tan interesantes. Crearon hilos sobre lo blanco y sobre lo negro, sobre esto y sobre aquello, sobre patatín y sobre patatán, sobre pitos y sobre flautas, sobre chichas y sobre limonadas. En poco tiempo el foro pasó de ser simiente sin fruto a árbol de mil ramas, y en cada rama mil hojas, y en cada hoja mil nervios, y en cada nervio mil comentarios.
7. Sucedió entonces un cataclismo y el foro se hundió en el abismo internáutico, y con él todos los comentarios, hilos, vídeos y emoticonos que allí habitaban. Pero los hislibreños no podían vivir ya sin foro, lo ansiaban como maná del cielo, y Richar, en su infinita bondad, les concedió un nuevo foro.
8. Y en brevísimo tiempo el foro se recuperó, y poco a poco duplicó y triplicó su colosal tamaño y su estructura infinita, laberíntica y poliédrica. Y muchos hislibreños dejaron de habitar Hislibris y se instalaron en el foro, y muchos recién llegados ni siquiera conocieron la existencia de Hislibris porque buscaron morada directamente en el foro.
9. Los profetas Pepe y Arauxo vaticinaron el fin de Hislibris, y Arauxo advirtió de que en tiempos venideros pero lejanos Hislibris moriría de éxito, y que en tiempos venideros pero próximos cambiaría su nombre por el de Papri. Y casi todo lo que siempre se había hablado en Hislibris, casi todos los frutos que siempre habían nacido allí para alimento de hislibreños, dejaron de habitar en Hislibris y empezaron a anidar y germinar en el laberíntico foro.
10. Los hislibreños adoraron el foro como su becerro de oro, y en efecto sucedió que Hislibris se empobreció. Las reseñas se quedaron sin comentarios y los comentarios sin gracia. Y Richar contemplaba lo que pasaba con gesto grave pero comprensivo.

 

Rollo D

1. Pero mucho antes de que sucedieran todas estas cosas aconteció que Richar dejó Hislibris.
2. Hislibris se había convertido en un paraíso inmenso y celestial, un lugar de infinitos caminos, todos ellos como arboledas doradas, todos ellos como bucólicas sendas para disfrute y ocio de los hislibreños. Y el foro era otro paraíso inmenso aunque más terrenal, cuyos infinitos caminos parecían también arboledas doradas y sendas bucólicas.
3. Un día Richar contempló lo que había hecho y vio que aquello era bueno. Y pensó que era tiempo de soltar la rienda de Hislibris.
4. Pero Hislibris era como inquieto rocín en el prado, y Richar comprendió que era preciso un brazo que llevara la rienda y una mano que ciñera el dogal.
5. Y Richar esperó a tener una revelación, y la revelación se produjo.
6. Había en la grey de Richar un hislibreño llamado Javi_LR. No era hislibreño prolífico pero era de espaldas anchas, ideas luminosas y barba variable.
7. Javi_LR invertía casi todo su tiempo en La Revelación, paraíso internáutico como lo era Hislibris, también con entradas, reseñas, comentarios, y también con un foro.
8. Y un día Richar habló a los hislibreños y les dijo: “pueblo de Hislibris, habéis servido bien a los intereses de Hislibris, que son los vuestros. Os dejo ahora en manos de Javi_LR, que será quien en adelante lleve con su brazo la rienda y ciña con su mano el dogal”. Y añadió: “podéis llamarlo Javileré, pues es de ánimo apacible”.
9. La mesnada hislibreña quedó consternada porque, aunque conocían a Javi_LR, no sabían cuán tirante llevaría la rienda y cuán prieto ceñiría el dogal. Pero el natural bondadoso y cordial de los hislibreños prevaleció.
10. Y Richar vio complacido cómo Hislibris iniciaba su éxodo, pues éxodo significa salida y así era lo que emprendía Hislibris, una salida de su mano y una entrada en la de Javi_LR, que fue desde entonces guía y luz de los hislibreños.

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